Abres un asistente de IA, escribes una pregunta y recibes una respuesta larga que no era lo que buscabas. Antes de descartar la herramienta, merece la pena revisar la petición.
En las conversaciones sobre IA verás a menudo la palabra prompt. En este contexto, es el mensaje con el que le indicas al asistente qué necesitas. No hace falta aprender una fórmula complicada para escribir uno.
Empieza por una tarea concreta
«Háblame de lectura crítica» deja muchas decisiones abiertas: nivel, extensión, propósito y formato. «Propón un esquema de diez minutos para introducir la lectura crítica a médicos que empiezan» delimita mejor el trabajo.
Esto no asegura una respuesta correcta. Te da un resultado más fácil de contrastar con lo que realmente necesitabas.
Cuatro datos que conviene incluir
Qué quieres hacer. ¿Necesitas un esquema, preguntas para estudiar o una revisión del lenguaje? Empieza con una sola tarea.
Para quién lo preparas. Una explicación para colegas y otra para lectores sin formación sanitaria no necesitan el mismo vocabulario.
Con qué material debe trabajar. Si quieres un resumen de un documento, facilita el fragmento que tienes derecho a compartir. Un título, por sí solo, no permite asumir que el asistente haya leído el artículo.
Cómo quieres recibirlo. Puedes pedir cinco puntos, una tabla breve o una explicación de dos párrafos. Añade qué debe hacer si falta información: por ejemplo, señalarlo en vez de completar los huecos.
Un ejemplo que puedes adaptar
Supongamos que vas a preparar una sesión docente. Puedes copiar esta petición y completar los corchetes:
Estoy preparando una sesión para médicos sin experiencia en IA. Necesito explicar [concepto] en cinco minutos. Usa solo el material que copio al final. Propón tres ideas principales y un ejemplo sencillo. Explica los términos técnicos cuando aparezcan. Si falta un dato, indica que no está en el material. Separa lo que dice el texto de tus propuestas didácticas. Material de partida: [Texto público o propio, sin datos de pacientes]
Es un modelo de práctica, no una conversación real ni una plantilla validada. Adáptalo a tu tarea y revisa también las secciones que parezcan bien redactadas.
La primera respuesta no tiene que ser la definitiva
Si el texto resulta difícil, puedes decir: «Explica este término con un ejemplo». Si se extiende, pide: «Conserva las ideas principales en dos párrafos». Si hay una cifra, vuelve al documento y comprueba su significado antes de conservarla.
Evita convertir la conversación en una negociación para que la IA confirme tu opinión. Pídele que señale límites o alternativas, pero recuerda que también esas observaciones pueden ser incorrectas.
Qué revisar al terminar
Comprueba si respondió a tu tarea, si añadió afirmaciones sin respaldo y si mantuvo los matices del material original. Si aparece una referencia, verifícala fuera de la conversación.
No necesitas escribir el mensaje perfecto. Prueba con una petición pequeña, revisa el resultado y cambia una cosa cada vez. Así podrás reconocer qué instrucciones te sirven.
Fuente y siguiente lectura
OpenAI: recomendaciones para formular instrucciones claras y ajustar las peticiones. Es documentación del proveedor, no una validación para uso clínico. La estructura y el ejercicio de esta guía son propuestas educativas del proyecto.
